Somos llamados a un nuevo modo de vida en
que la colaboración fraterna entre todos los seres
pueda expresarse.
Para ello tenemos que estar dispuestos a trascender
el círculo de relaciones, posesiones y juegos de
interés de la personalidad. Tenemos que estar dispuestos
a seguir adelante, rumbo a comprensiones
aún desconocidas para nosotros,
pero que ya están maduras en el
interior de nuestro ser y del planeta.
A medida que nos volvemos
hacia nuestro mundo intuitivo,
entramos en contacto con nuevos
patrones. Emerge en nosotros un
nuevo modo de pensar, de sentir
y de actuar.
Debemos tener presente que
continuamente nos construimos
a nosotros mismos y a nuestro
entorno. ¡Pensamientos, deseos y
sentimientos son acciones efectivas!
Por eso ya no podemos atribuir
a los demás la responsabilidad
por lo que ocurre: la humanidad
es una y el transcurso de los cambios planetarios
también depende de nuestras decisiones.
Aun cuando el caos y el sufrimiento prevalezcan
externamente, es posible construir una vida de armonía
y de belleza. Es posible convivir sin competir,
usar sin deteriorar, amar sin poseer… La Naturaleza
nos invita a emprender una inmensa obra en consonancia
con las leyes universales que la rigen.
Por lo tanto, existe otro modo de convivir, inédito
para la mayoría… Una convivencia basada
en la donación sincera de cada uno para el bien
del todo. Esto está mucho más allá de conceptos
e ideologías, porque ya no podemos teorizar sobre
la donación y el amor –ahora, tenemos que vivirlos
realmente.
Si esto no se asume, aunque tengamos toda la
buena voluntad, vamos a continuar camuf lando
nuestras debilidades, arrastrando
nuestras af licciones, susurrando
nuestras quejas…
Tal emprendimiento exige esfuerzo
y determinación; pero es
posible realizarlo. Y por eso vale
la pena proseguir.
Figueira surge como un oasis
en medio de un desierto. Allí podemos
beber de la fuente de una
enseñanza renovada y, mucho
más que eso, aplicarla. La propuesta
de vida en Figueira incluye
el servicio altruista, por el bien
de todos. La comprensión, hay
que confirmarla con la práctica.
Los que permanecen en Figueira,
por períodos breves o prolongados,
deben asumir esa propuesta en sí mismos.
Figueira es un espacio en la vida planetaria para
que una nueva consciencia pueda moldear la vida
externa. Y nosotros, miembros de la humanidad
terrestre, somos instrumentos para ello.
Después de todo, ¿cómo podría surgir una nueva
vida sobre la Tierra sin seres pioneros que osen
asumirla?
Por todo eso, decimos: Vale la pena osar. ¡Vale la
pena proseguir!
--------------------------
…es posible construir
una vida de armonía
y de belleza.
Es posible convivir
sin competir, usar sin
deteriorar, amar
sin poseer…
--------------------------
Fuente : Artur
Fuente : Artur
No hay comentarios:
Publicar un comentario