lunes, 25 de agosto de 2008

La decisión

La forma por la cual decidimos emprender la búsqueda de la unión - solos, en colaboración con otro ser o en grupo - es algo muy importante, que puede influir definitivamente en nuestro destino. Por eso, esa decisión no se debe tomar basándose exclusivamente en lo que ocurre en la personalidad. Es el yo superior, por vivir en la consciencia universal, que sabe cómo conducir cada encarnación.

Preguntas como: "¿Debo permanecer soltero?, ¿Debo casarme?, ¿Debo realizar esa unión grupalmente?", no encuentran respuestas correctas ni adecuadas en la esfera humana. Para la elección correcta, de nada valen las tendencias y afinidades, ya que éstas son circunstanciales, y las circunstancias, pasajeras.

Conviene saber que una personalidad ya equilibrada y madura, en principio no presenta preferencia por ninguna de esas tres formas de búsqueda, pues ya sabe que conducen a la misma meta, que es interior. En este caso, cualquiera de esas situaciones es considerada un servicio, o sea, el individuo se coloca siempre en la posición en que pueda servir mejor.

Además, nuestro mundo superior tiene formas inusitadas de esclarecernos respecto de los pasos que debemos dar, aunque humanamente no siempre entendemos sus mensajes.

Al respondernos sobre estas cuestiones de unión, por ejemplo, el yo superior puede omitir informaciones que, aunque nosotros las esperemos, pueden considerarse superfluas cuando se las ve desde un nivel de consciencia más elevado. Si no obtenemos una respuesta clara a esas preguntas, pero al mismo tiempo no surge la posibilidad de casamiento, ni de vida grupal, entonces podemos concluir que la búsqueda tendrá que hacerse individualmente. Muchas veces la respuesta está implícita en ciertas circunstancias de la vida, y se vuelve obvia cuando permanecemos serenos e imparciales.

Evidentemente , nunca debemos ponernos ansiosos. En ciertos casos, aun si tenemos que permanecer solteros, podrán surgir ocasiones de casamiento, dado que en vidas pasadas todos creamos muchos lazos kármicos, y esos coligados pueden cruzarse de nuevo en nuestro camino. Pero esos encuentros sólo son evolutivos cuando se los ve como lazos pasados que están reapareciendo para ser transformados o sublimados, y no para que adhiramos a los impulsos naturales, con frecuencia muy fuertes, Se trata, por lo tanto, de pruebas para evaluar nuestro discernimiento.

Como vemos, en ese campo, humanamente sabemos poco: por otro lado, aquietados los deseos y las preferencias superficiales, podemos oír la silenciosa voz interior, indicándonos con seguridad el rumbo correcto que seguir.

Todo lo real y verdadero que debe ocurrir en nuestra vida es regido por leyes suprahumanas y por eso llega en el momento exacto y determinado. De nuestra parte, es mejor no precipitar los hechos, sino aguardar con serenidad para no actuar en contra de lo señalado por el yo interno.

En otras palabras, eso significa que en el nivel de la personalidad es sabio aceptar nuestra condición actual (solteros y casados); a partir de ahí, las energías van a hacer lo que tenga que hacerse, y emergerá mayor claridad para continuar la búsqueda o para iniciarla.

La actitud inicial de desapego, de aceptación básica, de invocación de la voluntad superior es imprescindible para que ese proceso se dé armoniosamente, sin disgustos y sin conflictos. El desapego, al contrario de las apariencias, es una actitud muy dinámica, y no pasiva como creen muchos.

Se dice que sólo comprendemos la función evolutiva de una situación o de una prueba después que la aceptamos. Cuando un hecho traído por el destino de manera compulsiva se acepta enteramente, lo que suceda de inmediato estará en consonancia con nuestra necesidad verdadera de progresar espiritualmente, y eso es lo más importante para nuestras almas y para el destino cósmico del ser.

Fuente: Trigueirinho (http://www.puertadelmar.com.ar)

1 comentario:

JUAN dijo...

Los milagros son naturales. Cuando no ocurrenm es que algo anda mal.Deposita toda tu fe en el Amor de Dios: eterno, inmutable y por siempre indefectible. Esta es la respuesta a todo problema que se te presente hoy. Todo placer real procede de hacer la Voluntad de Dios. No puedes hacer nada que pueda alterar el Amor Eterno. Cuando un hermano se comporta dementemente solo lo puedes sanar percibiendo cordura en el. ¡¡Que bello es el mundo cuyo proposito es perdonar al Hijo Dios¡¡ Cuan libre de miedo esta, y cuan repleto de bendiciones y felicidad¡¡